“Si usted piensa verla, hágalo antes de que le cuenten nada, niéguese especialmente a que le expliquen su secreto, vaya al cine antes de que unos le digan que si y otros lo contrario” nos advertía Galán aquel 10 de marzo.
Siempre que una película triunfa, comienzan a lloverle palos, y contra esto parece que no hay remedio. Además, si encima la película tiene un éxito merecido, el castigo será mayor. Es lo que Galán denomina muy acertadamente síndrome del éxito castigado.
¿Se imaginan ver una película sin saber absolutamente nada de ella? Ir al cine y que en los carteles de las películas únicamente viésemos el título en letras blancas sobre fondo negro, ni siquiera el nombre del director, el productor o de los actores. Tampoco aparecerían las típicas críticas: “Absolutamente maravillosa. Fotogramas”. Una vez dentro de la sala comenzaría la película sin títulos de crédito iniciales (los dejamos todos para el final). Solo veríamos el título de la película en sobreimpresión.
-Mira, sale Penélope Cruz... ¡Y Lola Dueñas! Seguro que es de Almodóvar- diría uno.
-¿Y si es de Agustín Díaz Yanes?- le respondería el de al lado.
Evidentemente, cualquiera que haya visto un par de películas de Almodóvar, al ver el comienzo de Volver con Lola Dueñas y Penélope Cruz limpiando unos nichos a la vez que suena la canción “Las Espigadoras”, es capaz de ver el sello del director manchego. Sin embargo, esos que se dedican a castigar el éxito de las películas sin tan siquiera haberlas visto, dudo mucho que fueran capaces de identificar al director sin las letras grandes y rojas de “Un film de Almodóvar”.
De esta manera ir al cine sería como una tómbola, no sabríamos si ir a ver Volver o no ya que podría ser una americanada de acción. Claro que este sistema fantasioso que me acabo de inventar no evitaría el síndrome del éxito castigado, ya que al día siguiente del estreno la prensa y el boca a boca destrozarían la incógnita y diseccionarían la película.
No hay nada como ir a ver una película sin saber más que lo justo. Las primeras veces son únicas y la primera vez con una buena película más aun, a no ser que alguien nos la haya destrozado antes. Si, cuando digo alguien también incluyo al Señor Carlos Boyero.

5 comentarios:
el reto de hoy en día: llegar virgen a una peli! Yo intento no ver ni trailers y ni mucho menos leer la crítica (sea de quien sea)...aunque reconozco que es divertido leer a Boyero en Cannes. Eso sí, tras sus despotricamientos en massa sigo teniendo ganas de ver "Antichrist", la de Tarantino e incluso...ejem...la de Coixet
No sabía que tenías un blog y que además me tenías enlazado. Me gusta. Te seguiré y leeré. Abrazos.
Cierto.
Justamente con Volver y con Almodovar pasó algo aqui en Argentina que se emparenta con lo expuesto en tu post.
Una publicación que envia newsletters al mail con novedades tecnológicas y críticas de cine a la cual estaba inscripto y en la cual un conocido escribe, expuso:
"Volver, una pelicula más de Almodovar. Mujeres sufridas envueltas en rojo carmesí"
Es internacional el vicio.
Un abrazo Dieguito!
No te voy a decir quien soy... y el blog es de un torneo de futbol en el cual juego.
Solo te digo que te espero en Buenos Aires.
A mi los abrazos rotos me aburrió la verdad, y mira que me gustan muchas películas de Almodóvar y me parece uno de los directores patrios e internacionales más originales...tiene muchos ingredientes de su cine, pero creo que fallan el guión y la química entre Penélope Cruz y Lluis Homar no termina de funcionar porque no existe...
No me la termino de creer, y ante todo una película tiene que tener algo que te enganche..y en esta película no hay nada que te termine de atraer y menos entretener...
Saludos!
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