jueves 11 de junio de 2009

Mujeres en el parque

Ayer vi por segunda vez (la primera vez fue cuando se estrenó) Mujeres en el parque de Felipe Vega. Cuando la vi me gustó muchísimo, pero ayer fue más que eso, me impactó y emocionó. Cuando acabó la película pensé: quiero hacer cine como ese.
Me encanta cuando una película que respeta al espectador al cien por cien me gusta, creo que conseguir satisfacer al público sin manipularlo es mucho más difícil. Mujeres en el parque rebosa humanidad, es una película que habla de la vida cotidiana. Sí, esa vida corriente y vulgar tiene mucho más misterio de lo que parece. Uno de los motivos por los que al ver la película no dejas de prestar atención ni un segundo es porque no puedes evitar sentirte identificado. Con películas como esta piensas que lo que te pasa a ti puede ser importante y puede estar dentro de un guión. ¡Eso es magnífico!
Hay grandes obras maestras del cine de Clint Eastwood por ejemplo que emocionan al espectador desde el minuto uno hasta los créditos finales. No obstante, Eastwood manipula al espectador como si fuese un títere; si decíamos que en Mujeres en el parque se respeta al espectador al 100%, Gran Torino no lo respeta ni en un 20%.
Últimamente me encuentro en una etapa en la que lo que más me llena son esas grandes películas que cuentan "pequeñas historias". ¡Pero que injusto denominarlas pequeñas historias! Aquí es donde entraría la máxima de Mies Van Der Rohe “menos es más”.
Mujeres en el parque cuenta la historia de Daniel y Ana, una pareja de aproximadamente 45 años que tras más de veinte años juntos atraviesa una crisis: Daniel ha decidido irse a vivir solo y quiere el divorcio y Ana se resiste a aceptar su situación. En medio se encuentran Mónica y Clara. Mónica es la hija de ambos, acaba de terminar periodismo y busca trabajo desesperadamente. Clara es un viejo amor de Daniel que ha vuelto a vivir a Madrid. Estos cuatro personajes son los ingredientes fundamentales de la película.
En una entrevista Felipe Vega dice: "cuando escribí el guión junto a Manuel Hidalgo, antes de pensar en una historia, perseguir un argumento o encontrar una trama, íbamos en busca de los personajes". Los personajes de Mujeres en el parque son reales ante nuestros ojos, al acabar la película tienes la sensación de que realmente los conoces.
Tras ver películas como esta me entran unas ganas inmensas de contar historias. Voy a aprovechar y ponerme a escribir, a ver si sale algo.